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La Manzana de las Luces

La Manzana de las Luces es el centro del saber en todos los órdenes
y la cuna de toda iniciativa cultural.
Guillermo Furlong S.J.

Manzana de las Luces

Novedades

Época Independiente

La época independiente Siglos XIX y XX

antiguaEl hecho de que en mayo del año 1810 estallara una revolución en la ciudad de Buenos Aires no fue casual. Constituyo en si mismo algo así como la confluencia de una serie de acontecimientos que habían ido sucediendose, de carácter interno y externo. Entre estos últimos podemos citar la invasion francesa a España, la caída de la monarquía española y el derrumbe de la Junta Central de Sevilla.
Con la consolidación de la Primera Junta de Gobierno en Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, la institución del virrey perdió poder. Aunque desde entonces el proceso emancipador no se extinguiría en esta parte de America. la decada que comenzaba habría de ser dolorosa en cuanto a luchas internas y, si bien los actos de heroísmo fueron muchos, tuvieron un fuerte costo de sufrimientos.
En l821, cuando ya en el Rio de la Plata se procuraba consolidar la paz, nace, explicitamente, la denominación con que esta cuadra de la ciudad de Buenos Aires se ha hecho merecidamente celebre: Manzana de las Luces. Ese nombre lo debemos a un cronista del periódico
"El Argos", que en un articulo publicado el 1° de septiembre de 1821, se refirió a este solar, diciendo textualmente: "Manzana de las Luces: es de parecer que este título o cualquier otro que signifique lo mismo debía darse a la manzana en que esta situado el famoso Templo de San Ignacio. En ella se estableció el Colegio de la Union. Existe la Biblioteca Publica, la Escuela Central por el metodo de enseñanza mutua. La Academia de Dibujo, la de idioma francés e ingles. En esta misma manzana se ha formado y situado la Universidad. Se esta construyendo la gran sala para el Cuerpo Representativo. Tiene sus oficinas el Tribunal de Cuentas. Ultimamente, se asegura que en este mismo sitio se establece el Archivo General, formado por todos los archivos particulares, y que debera ser de los mas preciosos tesoros de la Provincia de Buenos Aires. Convendría también que el exterior correspondiese a la riqueza interior que contiene esta manzana, o al menos, que se mostrase con la decencia que cualquier casa o establecimiento particular".
 

La Biblioteca Pública

La creación de la Biblioteca Pública fue la primera medida de carácter cultural que tomo la Junta de Gobierno, mediante el decreto del 7 de septiembre de 1810. Los libros que la constituían serian los que ya poseía el Colegio de San Carlos, a los que se agregarían también los de propiedad del obispo Azamor y Ramírez, entre otros.
Mariano Moreno fue designado protector y presidente de la misma, y el cargo de director lo ocupó el presbítero José Luis Chorroarin.
Se instalo este establecimiento en la Manzana de las Luces, en la esquina de las calles Moreno y Perú. Las puertas se abrieron al público recien el 16 de marzo de 1812. Funcionó en este sitio hasta 1901, momento en que su director Paul Groussac, la traslada a la calle Méjico 564.
Al frente de la Biblioteca estuvieron hombres que fecundaron el campo cultural argentino, a través de su trabajo y de su esfuerzo. Justo es mencionar a Manuel Moreno, Ignacio Grela, Marcos Sastre, Vicente Quesada y Paul Groussac, entre otros.
La Sociedad Literaria, integrada por aquellos que editaban el periódico "El Argos" y la revista "La Abeja Argentina", celebraron en mas de una oportunidad sus reuniones, en los salones de la Biblioteca.
 

La Universidad de Buenos Aires

Universidad de Bs. As. en la Manzana
 La incesante actividad de la ciudad mostró pronto la necesidad de poseer una casa de estudios superiores, por lo cual el 12 de agosto de 1821 se funda la Universidad de Buenos Aires, en la Iglesia San Ignacio. El primer Rector asignado fue el presbítero Antonio Sáenz, y se instala en la antigua Procuraduría de las Misiones, sita en Perú y Alsina.

Alrededor de medio siglo más tarde, se concretó la remodelación de la fachada, junto con la construcción del piso alto sobre el ala norte del claustro, sobre la calle Alsina; el frontispicio de la Universidad y el Museo sobre la calle Perú, quedó entonces rediseñado con el estilo neorrenacentista que en nuestros días, gracias a la restauración, podemos aún reconocer.

 

El Archivo General

F. AmeghinoEl 28 de agosto de 1821, el gobernador Martín Rodríguez y su ministro, Bernardino Rivadavia dispusieron por decreto la creación del Archivo General, donde se reuniesen todos los archivos públicos existentes en la capital bonaerense, incluido el de su Cabildo.
El primer director del entonces Archivo General de la Provincia de Buenos Aires fue Francisco de Paula Saubidet, a quien sucedieron otros distinguidos personajes como Pedro de Angelis, Carlos Guido Spano, Manuel Ricardo Trelles….
Tras la federalización de la ciudad de Buenos Aires en 1880, la fundación de La Plata como nueva capital provincial en 1882 y el correspondiente traslado de los poderes públicos dos años después, ambos gobiernos acordaron la nacionalización del Archivo General, y así lo decretó el entonces presidente, general Julio Argentino Roca, el 29 de agosto de 1884, y con el nuevo nombre de Archivo General de la Nación, la vieja entidad continuó aún por varios años su funcionamiento en el ámbito de la Manzana de las Luces.

 

El Banco de la Provincia de Buenos Aires

El 15 de enero de 1822, un numeroso grupo de vecinos, comerciantes y hacendados bonaerenses, convocados por el entonces Ministro de Hacienda, Manuel José García, acordó fundar el primer establecimiento bancario argentino con el nombre de Banco de la Provincia de Buenos Aires –hoy San Martín 137- , pero las operaciones de la entidad comenzaron el 6 de septiembre de aquel año, en una de las casas redituantes de la Manzana de las Luces.
Su reorganización en 1862 como empresa mixta, su creciente importancia y la necesidad de más espacio, determinaron su mudanza en 1827 al solar de la calle San Martín, donde había sido fundado y continúa hasta el presente.
En 1984 se decidió recuperar y reciclar un salón del edificio que ha sido primera sede bancaria de nuestro país para conservarlo como testimonio histórico.
 

El Museo Público de Buenos Aires

El 27 de mayo de 1812, Bernardino Rivadavia, que era entonces secretario del Primer Triunvirato, propuso la idea e hizo efectiva la creación del Museo de Historia Natural.
Envió una circular a todos los gobernadores y jefes militares a fin de comunicarles el suceso, y les solicitó asimismo el envío de cuanto material pudiera ser útil al respecto.
Sus actividades comenzaron concretamente el 31 de diciembre de 1823. En esa oportunidad, Rivadavia, que cumplía la función de ministro del gobernador Martín Rodríguez, emitió un segundo decreto de creación del mismo y lo denominó Museo Público de Buenos Aires.
Numerosas fueron las donaciones que se recibieron, entre las que se incluían objetos históricos y obras de arte. Los mismos fueron guardados en la Biblioteca Pública, en la Manzana de las Luces.
En sus comienzos fue instalado en las galerías altas del Convento de Santo Domingo y su director fue el botánico y químico Carlos Ferraris, de origen italiano. Posteriormente, a partir de 1854, comenzó una nueva y fecunda etapa, con la creación de la Asociación Amigos de la Historia Natural del Plata, que puso todo su empeño en dar nueva vida al museo. Lo primero que hizo fue trasladarlo a la ex Procuraduría de Misiones, ocupando cuatro salas en la intersección de Perú y Alsina. Las actividades de la Asociación terminaron en el año 1862, cuando se nombró a su primer director,el doctor Carlos Germán Burmeister.
El doctor Burmeister fue considerado como el fundador científico del museo, pues durante los treinta años que duró su fecunda gestión, no cesó de trabajar para enriquecer las colecciones existentes, y fundó además los Anales del Museo.
Lo sucedieron científicos destacados, como Carlos Berg, Florentino Ameghino, Angel Gallardo…
Después de funcionar varías décadas en la Manzana de las Luces , fue trasladado en el año 1934 a su nuevo emplazamiento ubicado en el Parque Centenario, y en la actualidad se denomina Museo Nacional de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”.
 

La Academia Nacional de la Historia

La Academia Nacional de la Historia, entonces Junta de Historia y Numismática Americana, funcionó en la Manzana de las Luces desde el 4 de septiembre de 1904, en la sede que ocupaba el Archivo General de la Nación con ingreso por la calle Perú, hasta el año 1906.
En el período indicado, durante su permanencia en la Manzana de las Luces , la Junta desarrolló una intensa labor. Por entonces ya gozaba de prestigio y consideración por las conclusiones de sus trabajos científicos y sus aportes a la ciencia histórica y la numismática, y por la relevancia de sus miembros, entre los que citaremos a Mitre –presidente de la institución-, Ambrosetti, Ameghino, Cárcano, Leguizamón, Peña, Ramos Mejía, Zeballos…
En 1906 el Archivo se trasladó al edificio que ocupara hasta el año anterior el Congreso Nacional en Victoria 328; simultáneamente con el Archivo General de la Nación se muda la Junta, sesionan allí hasta el año 1918. El 5 de marzo de ese año se trasladó la institución al Museo Mitre hasta el 30 de junio de 1971.
A partir de entonces, la Academia Nacional de la Historia tendrá su sede definitiva en el recinto histórico del Congreso Nacional en Balcarce 139, justamente donde funcionara de 1906 a 1918.
 

El Colegio Nacional de Buenos Aires

El solar ubicado al lado de la Iglesia de San Ignacio, en la calle Bolívar, que durante más de trescientos años fue asiento de instituciones dedicadas a la enseñanza, fue ocupado con más que justificado orgullo por el Colegio Nacional de Buenos Aires. De acuerdo a los diferentes momentos políticos que atravesaba el país, este colegio pasó por varias recreaciones. Así en 1823, Bernardino Rivadavia sugirió que se lo denominara Colegio de Ciencias Morales.
Unos años más tarde, en 1829, se efectuó en uno de sus claustros la primera exposición pictórica que se hacía en el país. Integraban la colección del señor José Mauroner, de origen francés, trescientos setenta y cinco cuadros pertenecientes a artistas de la valía de Velásquez, Rubens, Rafael…
Finalmente, el 14 de marzo de 1863, el presidente Bartolomé Mitre le otorgó mediante un decreto, el nombre definitivo: Colegio Nacional de Buenos Aires. Desde entonces pasó, además, a ser propiedad del Estado.
En los primeros años de este siglo el viejo edificio fue demolido con excepción de una galería del claustro bajo que está situado en forma paralela a la iglesia. En 1906 se iniciaron las obras de construcción del nuevo edificio, que es de estilo neoclásico francés, según proyecto del arquitecto Norberto Maillart. La inauguración oficial estuvo a cargo del presidente Roberto M. Ortiz, el 21 de mayo de 1938.
El Colegio Nacional de Buenos Aires tiene el orgullo de haber formado, desde sus orígenes, a muchos de los próceres de la independencia, o de la “generación del 80” y a numerosos hombres que desarrollaron tareas trascendentes para el país: intelectuales, artistas, juristas, científicos y personalidades públicas.

 

La Sala de Representantes

Sala de Representantes Manzana de las LucesLa Sala de Representantes fue construida en el año 1821, en el sitio donde se encontraba una de las cinco casas redituantes, en la esquina de Moreno y Perú. Dirigió las obras el arquitecto francés Próspero Catelin.
Tenía dos entradas, una daba sobre Moreno y servía de entrada general para el pueblo, en tanto que la que daba sobre Perú estaba reservada para los representantes, gobierno y secretaría.
El recinto está construido en forma de semicírculo y posee además tres órdenes de hemiciclos destinados a los representantes y palcos para los funcionarios. El público se ubica en las galerías.
Allí sucedieron históricas sesiones. En primer lugar lo hizo la Legislatura Provincial desde 1822 hasta 1884 inclusive, con excepción de dos años y medio. También lo hizo el Congreso General Constituyente de 1824 a 1827; el Congreso Nacional de 1824 a 1827 y de 1862 a 1864; el Congreso Constituyente Provincial de 1854 y las Convenciones Provinciales de 1860 y 1870. También fue sede del Consejo Deliberante desde 1894 hasta 1931, momento en que éste se trasladó a la ubicación que tiene actualmente.
La Sala fue posteriormente utilizada por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo como Aula Magna hasta 1972, fecha en que se trasladó a la Ciudad Universitaria.
En ella juraron como presidente Bernardino Rivadavia en 1826; como gobernador –entre otros-, don Juan Manuel de Rosas en 1829 y 1835, y Bartolomé Mitre como presidente de la Nación en 1862.
En esta sala don Bernardino Rivadavia, ministro de gobierno del entonces gobernador de Buenos Aires, don Martín Rodríguez, leyó , en la sesión inaugural realizada el 1º de mayo de 1822, su primer mensaje, el primero a la vez en la historia legislativa argentina.
En 1981, se decidió recuperar y reciclar este memorable e histórico recinto.

 

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